En 1975 Serge Gainsbourg publica la canción S.S. in Uruguay. Bajo el sugerente título se esconden la visión de un Uruguay refugio de nazis y todos los lugares comunes sobre los cuales, con lucidez, canta el Cuarteto de Nos en No somos latinos.
S.S. in Uruguay, sous un chapeau de paille je siffle un jus de papaille avec paille. Esta canción, pegadiza, casi trivial y tonta, con los clásicos coros gainsbournianos de mujeres cantando un francés con acento británico, se ve saturada de sombreros de paja, jugos de papaya tomados con pajita, el sol omnipresente.
Curiosa miniatura de Gainsbourg (a quien se le perdonan largamente ésta y otras burradas, tanto como a Voltaire cuando hablaba de geografía), forma parte de un conjuro denominado Rock around the bunker, cuyas tierras pueblan grandes canciones como Nazi rock o Yellow star.
Dejaré de lado la polémica que causó el disco, muy mal recibido en la época, por la acidez —a la Vian— inherente al tratamiento musical de los temas cantados. Yellow star, por ejemplo, es lo más parecido a un mal comercial de juego de quiz, en el que Gainsbourg canta que se ganó la estrella amarilla y termina diciendo: “difícil para un judío la struggle for life cuando lleva la estrella amarilla”. Que un judío se burle de los judíos siempre me ha generado un cierto respeto. Dejaré de lado igualmente la versión de S.S. in Uruguay que hace Julien Doré, especie de Taddei o Johansen francés.
Et toujours ces couillons qui parlent d'extradition. Mais pour moi pas question de payer l'addition...
S.S. in Uruguay, sous un chapeau de paille je siffle un jus de papaille avec paille. Esta canción, pegadiza, casi trivial y tonta, con los clásicos coros gainsbournianos de mujeres cantando un francés con acento británico, se ve saturada de sombreros de paja, jugos de papaya tomados con pajita, el sol omnipresente.
Curiosa miniatura de Gainsbourg (a quien se le perdonan largamente ésta y otras burradas, tanto como a Voltaire cuando hablaba de geografía), forma parte de un conjuro denominado Rock around the bunker, cuyas tierras pueblan grandes canciones como Nazi rock o Yellow star.
Dejaré de lado la polémica que causó el disco, muy mal recibido en la época, por la acidez —a la Vian— inherente al tratamiento musical de los temas cantados. Yellow star, por ejemplo, es lo más parecido a un mal comercial de juego de quiz, en el que Gainsbourg canta que se ganó la estrella amarilla y termina diciendo: “difícil para un judío la struggle for life cuando lleva la estrella amarilla”. Que un judío se burle de los judíos siempre me ha generado un cierto respeto. Dejaré de lado igualmente la versión de S.S. in Uruguay que hace Julien Doré, especie de Taddei o Johansen francés.
Et toujours ces couillons qui parlent d'extradition. Mais pour moi pas question de payer l'addition...
Cuando escuché este tema por primera vez (hace por lo menos cinco años), me reí de la letra. Luego, hace algo así como un año, cuando se descubrió que el ángel de la muerte pernoctó en tierras orientales, no me causó ninguna gracia. Gainsbourg no lo sabía: eligió Uruguay por la sonoridad y sin saber que, como dice su tema, Mengele tampoco pagó la adición.

